El burro y la flauta

4.2
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Hola amigos yo me llamo Niko y hoy os voy a contar una fábula sobre el burro y la flauta que escribió Iriarte.

Hace tiempo en el campo alguien había olvidado una flauta en el campo.

Un burro que pasaba por allí al ver el instrumento se acercó para curiosear.

La estuvo observando porque nunca había visto nada igual en el campo. Decía será un tipo de serpiente, será un gran gusano, será un palo.

Viendo que no se movía dio un resoplido sobre el instrumento y la flauta emitió el sonido dulce y melodioso.

Incapaz de comprender el burro lo que había pasado se dijo: soy un auténtico flautista.

Que bien se tocar, desde ahora nadie dir√° que no le gusta el sonido asnal porque he demostrado que es musical

El pobre animal no se dio cuenta que la flauta sonó por casualidad.

Moraleja:

Algunas veces decimos que hacemos las cosas bien por casualidad, pero lo importante es aprender lo que nos propongamos poniendo verdadero interés en ello.

Comprensión lectora de la fábula el burro y la flauta

1.- ¬ŅQu√© se encontraba en el campo?

A.- Un palo

B.- Una flauta

C.- Una amapola

2.- ¬ŅA que se acerc√≥ el burro?

A.- A ver la flauta

B.- A curiosear

C.- A comer

3.- ¬ŅQu√© pensaba el burro que era la flauta?

A.- Una serpiente

B.- Un instrumento musical

C.- Una zanahoria

4.- ¬ŅQu√© hizo el burro?

A.- Dio una coz

B.- Dio un resoplido

C.- Dio un rebuzno

5.- ¬ŅQu√© dijo el burro?

A.- Soy un burro

B.- Soy un m√ļsico

C.- Soy un flautista

6.- ¬ŅQui√©n escribi√≥ esta f√°bula?

A.- Esopo

B.- Iriarte

C.- Samaniego

Actividades de la fábula el burro y la flauta

1.- Dibuja una flauta

2.- Escribe el sonido que emiten los siguientes animales: Burro, caballo, oveja, león, Gallo

Que es la casualidad

Seg√ļn la Real Academia de la lengua de define casualidad como la combinaci√≥n de las circunstancias que no se pueden prever ni evitar.

De manera similar, podemos decir que es la fuerza a la que supuestamente se deben hechos y circunstancia no previstas por lo tanto la coincidencia de dos sucesos.

Reflexionemos sobre la casualidad por la que el burro emitió el sonido musical cuando resopló sobre la flauta.

Hay personas que piensan que muchas cosas que suceden son fruto de la casualidad o del destino y no piensan que muchas cosas buenas o malas suceden por nuestras libres decisiones.

En la Física se sabe que a toda fuerza se le opone una reacción de igual fuerza y sentido contrario.

Casualidad y causalidad son dos palabras distintas, aunque similares, y en muchas ocasiones se confunden. La primera se refiere a cuando las cosas suceden de forma inesperada y sin que las pudiéramos prever.

El principio de causalidad

Por otro lado, la causalidad es lo opuesto a casualidad. El principio de causalidad es un principio clásico de la filosofía y la ciencia, que afirma que todo lo que sucede tiene una causa.

Así, si nosotros hacemos algo y conseguimos un determinado resultado lo será porque hemos puesto los medios adecuados para llegar a ese logro.

Por esta razón, cuanta veces hemos escuchado a personas que ante un hecho ocurrido piensan que ha sido por casualidad.

Pero si se profundiza en dicho acontecimiento veremos que tiene una causa o razón por lo que podemos concluir que no ha sido por casualidad sino por causalidad.

Siguiendo con lo dicho vemos que el burro tocó la flauta no por casualidad sino por causalidad porque sopló sobre la flauta, aunque fuera casualmente.

A veces la casualidad la empleamos para minusvalorar el esfuerzo de alguien.

En cuantas ocasiones habremos oído decir fulanito o menganito ha logrado tal éxito o tal objetivo por casualidad, queriendo quitar mérito al esfuerzo que esa persona ha puesto para alcanzar tal meta.

En cambio, todos sabemos por experiencia que los logros no se consiguen sin esfuerzo. Solo si tenemos suerte nos puede tocar la lotería, pero ha habido una causa y es que hemos comprado un décimo, de lo contrario sería imposible.

Como resultado de lo expuesto anteriormente podemos decir que las casualidades no existen sino las causalidades.

En consecuencia, hemos de ense√Īar a los hijos y alumnos que las casualidades no existen y que ellos son los protagonistas de sus propios actos y que siempre hay un por qu√© y para qu√©. Que los logros se consiguen con esfuerzo y voluntad.

El burro

el burro ya flauta - un burrito

Cuando uno piensa en el animal de fábula por antonomasia puede que se le ocurra el zorro, el león o el burro.

Y es que este √ļltimo protagoniza la m√°s variopinta variedad de personajes en uno y otro cuento.

Tenemos este burro que al acercar el morro a una flauta y hacerla chiflar se cree un gran artista.

Ciertamente es un burro, tonto y lleno de sí mismo, es un soberbio.

Igualmente podemos acordarnos de un burro indeciso y hambriento entre dos montones de heno.

Ciertamente, el burro, con su cercanía al hombre ha sido capaz de mostrarle todas las maneras que tiene de comportarse y estas han pasado a la literatura popular.

Como resultado de ese trato tan diario y familiar, como ocurre siempre, resultó que el burro se encontró con un nombre diferente en cada uno de los sitios que pisaba: asno, borrico, jumento, pollino o rucho.

Variedades de razas de burros

De la misma manera encontramos una gran variedad de razas y especies dentro de lo que popularmente podríamos considerar como un burro.

Como todos los √©quidos, a pesar de tener antepasados americanos sus or√≠genes se encuentran en Asia, donde existen algunas especies salvajes, y √Āfrica, de d√≥nde procede el burro dom√©stico.

Casi seguro de que este se originó como una subespecie del Equus africanus, un asno salvaje procedente de la zona de Somalia y Etiopía.

Adem√°s, por las condiciones de cada regi√≥n, y algunas mutaciones gen√©ticas y capricho humano hay en el mundo un gran n√ļmero de razas de burro.

De hecho, existen algunos burros gigantes como el burro mamut americano, o de peque√Īa talla como el Bourbonnais franc√©s.

Seguramente debido a esas diferentes mutaciones también los colores varían pasando desde el negro al blanco con diferentes matizaciones de grises.

Así, cada especie o subespecie enfocada a labores igualmente variadas.

Aquellos m√°s grandes se usaban tanto para monta como para tiro, ya fuese de carros, troncos o barcazas.

Por esa razón eran más comunes en el norte y las zonas frías y frescas, donde abundan los pastos verdes.

Los m√°s peque√Īos, m√°s parecidos a su ancestro africano se adaptaron a pastos m√°s secos y pobres y a peque√Īas tareas de trabajo.

Incluso en el ejército eran animales de gran importancia transportando provisiones y posiciones de artillería entre una batalla y otra, unos auténticos héroes de guerra.

Ciertamente, los burros se les conocen y son famosos por su empecinamiento y su fuerza constante.

Por consiguiente, le decimos a alguien: eres un burro, estamos hablando de que utiliza su fuerza bruta sin mesura.

Igualmente lo aplicamos a quien no suelta prenda cuando cree tener razón.

O también cuando consideramos a alguien como un ignorante.

Las tareas del burro

el burro ya flauta - tareas del burro

A los burros muchas veces, acababan relegados a las tareas monótonas, girar la muela del molino, sacar agua del pozo, tareas que de tanto que se repetían le hacían a uno parecer, pues eso, un burro.

Pero lo que mucha gente no sabe es que los burros son extremadamente dóciles.

Son unos animales muy adaptados al mando, lo cual llevan escrito en sus genes.

Por esta razón se cruzaron con las yeguas para obtener las mulas.

Así heredaban el gran cuerpo y fuerza de un caballo, más grande que un burro, pero perdían el talante más temperamental del caballo por aquel del burro.

Todo esto tambi√©n pod√≠a ocurrir al rev√©s dando lugar a un burd√©gano, hijo de un caballo y una burra, el cual era peque√Īo y pele√≥n.

Como resultado de lo dicho, de los animales de granja el burro era el equivalente al abnegado trabajador duro y acostumbrado al trabajo.

Un animal excelente que ahora ha quedado relegado a un segundo plano al borde de la casi extinción.

Y es una pena que se pierda un animal que ha ayudado a construir casas, mover mercancías por tierra o río, ganar guerras… a construir la historia de países.

Como consecuencia de todo lo expuesto concluimos que el burro, ahora que van quedando pocos, ha sido un animal con historia para las historias. (Rodrigo)

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