Momotaro, el niño melocotón. Cuento tradicional japonés

0
(0)

Érase una vez cerca de en un pueblecito de la montaña, vivían un matrimonio anciano en una solitaria cabaña de leñador.

Un día que había salido el sol y el cielo estaba azul, el viejo fue en busca de leña y la anciana fue a lavar al río. De pronto flotando sobre el agua vio, un gran melocotón. La mujer lo cogió y lo llevo a casa

Al llegar su marido le dijo: ¡por favor abre con tu cuchillo ese Melocotón!

Al abrirlo se llevaron una gran sorpresa! La anciana dijo mira en vez de un hueso es un niño. Efectivamente dentro estaba Momotaro, que quiere decir niño melocotón. El marido dijo: si es un hermoso niño.

Momotaro, creció muy fuerte. Siempre estaba corriendo, saltando y jugando para divertirse. Cada día se hacía más grande y corpulento. Era el más alto y fuerte de los niños del pueblo.

El pueblo estaba amenazado por monstruos y todos se lamentaban diciendo:

-¿Quién nos salvara de los de los terribles Monstruos!

-Yo seré quien los venza, dijo Momotaro-. Yo iré a la isla de los monstruos y los venceré.

-Se vistió como un Samurái y emprendió el camino hacia la isla de los monstruos.

En el morral llevaba las provisiones necesarias para poder comer y mantenerse fuerte.

Por el camino se encuentra con un perro que le dice:

¡A donde te diriges? ¿Me dejas ir contigo? si me das comida, yo te ayudare a vencer los monstruos.

Siguiendo el camino se encontró un mono que le dijo: eh , Momotaro, si me das comida iré contigo para ayudarte¡ Le daremos su merecido a esos monstruos!

Mas adelante vieron un loro que le dijo dame un poco de comida e iré con vosotros a la isla de los monstruos para vencerlos!

Momotaro, con el perro, el mono y el loro, se hace a la vela para ir al encuentro de los monstruos y derrotarlos.

Pero la isla estaba muy lejos y el mar embravecido.

Entonces, el Mono desde el mástil grita: ¡Adelante, a toda vela!

Así mismo, desde lo alto del cielo el loro que espiaba la isla avisó:

-¡El guardián de la isla se ha dormido! ¡Adelante!

-¡El mono, saltó la muralla y les abrió la puerta! ! Vamos, ¡preparaos!

Después, gritó: eh monstruos aquí estamos! ¡Salid! No seáis cobardes ¡aquí estamos para venceros.

Ciertamente, el loro con su pico, el perro con los dientes, el mono con las uñas y Momotaro con los brazos lucharon duramente.

Los monstruos, al verse perdidos, gritaron

¡Nos rendimos! ¡Nos rendimos! Sabemos que hemos sido muy malos, nunca más volveremos a serlo. Les devolveremos el tesoro y todas las riquezas a los habitantes del pueblo.

Momotaro y sus amigos cargaron todos los tesoros y se dirigieron al pueblo. Una vez en tierra pusieron los tesoros en una carreta. El Perro tiraba de ella, el Mono empujaba por detrás y el loro les indicaba el camino.

Y Momotaro, sentado encima, entró en su pueblo donde todos le aclamaron como vencedor.

Índice de contenidos

Comprensión lectora

1.- ¿Dónde estaba el pueblo?

A.- Cerca del mar

B.- Cerca de la montaña

C.- Cerca valle

2.- ¿Cómo era el matrimonio?

A.- Joven

B.- Maduro

C.- Anciano

3.- ¿A donde fue el viejo?

A.- A por leña

B.- Al pueblo

C.- A la montaña

4.- ¿Dónde fue su mujer?

A.- A coser

B.- A planchar

C.- Al río

5.- ¿Qué quiere decir Momotaro?

A.- Niño guapo

Niño fuerte

C.- Niño melocotón

6.- ¿Qué dijeron los monstruos?

A.- Queremos comeros

B.- Nos rendimos

C.- Nos vamos

Actividades

▷ Monos para colorear - Dibujosparacolorear.eu

1.- Imprimir el mono y coloréalo

2.- Escribe el nombre de los animales que salen en el cuento

3.- Adivina adivinanza: Salta y salta por los montes, usa las patas de atrás, su nombre ya te lo he dicho, fíjate y lo verás.

Si no lo has adivinado puedes verlo al final de página.

La valentía en el cuento de Momotaro

En el cuento de Momotaro se desprende que el muchacho era un valiente y de igual manera, el perro , el mono y el loro ya que van a la isla a combatir contra los monstruos.

Pero el termino valentía es complejo de definir podíamos decir que valentía es la determinación para enfrentarse a situaciones arriesgadas o difíciles.

Como virtud, la valentía  podemos decir que es una virtud del ser humano que impulsa a ejecutar una acción a pesar del miedo y temor por las dificultades y riesgos que conlleva.

La valentía implica enfrentarse a situaciones difíciles e importantes para superar el miedo a fracasar en ellas. Momotaro sabía que iba a tener dificultades pero fue valiente para ir  a la isla

Es por ello por lo que a veces la veamos como fortaleza, que es decir nos ayuda a tomar determinaciones.

Por tanto es la característica positiva que en determinadas ocasiones nos ayuda a mejorar y a definirnos como buen ser humano.

También la podemos comparar con el valor que es la decisión con que se acomete una acción, o se afronta un peligro o una dificultad.

Valentía cristiana es la voluntad de hacer o decir lo correcto a pesar de las dificultades.

Cuantos cristianos en países no cristianos han demostrado su valentía en muchos de sus actos.

También son innumerables misioneros, con su coraje, han contribuido al bien de la sociedad, a la transformación de esta.

Así mismo, cuantos personajes históricos han emprendido hazañas, a pesar de sus miedos, debido a su coraje.

Aunque es habitual asociar la valentía a grandes actos, a hechos heroicos, pero en muchísimas ocasiones, la valentía aparece en pequeños actos del día a día.

Hemos de intentar crear en lo ordinario actos de valentía. El padre o la madre que intenta diariamente sacar la familia adelante sin ser noticia de periódico.

El médico que ve a los enfermos con una sonrisa y receta los medicamentos oportunos.

El estudiante que estudia las horas necesarias y así podríamos decir de cualquier profesión u oficio que realizan todos los profesionales diariamente en sus trabajos.

Si tuviéramos que decir las características de la persona valiente, tendríamos que hablar de tener mucha seguridad y confianza en uno mismo.

En consecuencia, tener buen equilibrio emocional, determinación y disponibilidad hacia la acción y gran capacidad para sobreponerse ante las dificultades e imprevisto, entre otras.

Si trabajamos esas características podemos ayudar a mejorar la valentía de la persona.

Si preguntamos a cualquier niño si quiere ser valiente nos responderá sin dudarlo que sí quiere ser valiente.

Todos nos esforzamos por quitarnos los miedos y ser valientes.

En el pasaje del evangelio cuando el Señor camina sobre las aguas del lago, los apóstoles que iban en la barca sintieron miedo primero por la tormenta y segundo por ver al Señor que pensaron que era un fantasma.

Es por ello por lo que el Señor tuvo que decirles: no tengáis miedo.

Respuesta a la adivinanza: Saltamontes

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *