El león y el ratón

Érase un león que se encontraba durmiendo la siesta a la sombra de un árbol un caluroso día de verano

En el mismo árbol un ratón había construido su ratonera y allí vivía la familia ratón.

Como el león estaba durmiendo todos los ratones de la madriguera salieron a jugar al escondite alrededor del león pensando que como el león estaba durmiendo no se daría cuenta.

Uno de ellos el más atrevido tuvo la ocurrencia de esconderse dentro de las melenas del león con tan mala suerte que lo despertó

El león agarro a uno de los ratones entre sus garras y dijo dando un rugido: cómo te atreves a perturbar mi sueño insignificante ratón voy a comerte para que aprendáis la lección.

El ratón muy asustado y tembloroso le dijo perdona señor León yo no quise molestarte, si me dejas te estaré eternamente agradecido déjame marchar porque algún día tu me necesites.

Ja, ja, tu ayudarme a mí no me hagas reír un ser tan diminuto e insignificante como tu de que forma me vas a ayudar

El ratón le rogó de mil formas y el león al final se compadeció de él y lo dejó marchar.

Unos días después cuando el ratón paseaba por el bosque escucho unos enormes rugidos de león.

El ratón temeroso se acercó al lugar de donde procedían los rugidos y vio al león que le había perdonado la vida que estaba atrapado en una red

El ratón viendo le en esa situación quiso paga la deuda, se acercó a el y le dijo: no te preocupes yo te salvaré.

El ratón comenzó a roer las cuerdas de la red donde estaba atrapado el león y el león pudo salvarse

Una vez liberado el león dijo al ratón: te agradezco que me hayas librado no sé cómo pagártelo.

Ahora entiendo que nadie es menos que nadie, por esta razón gracias

El ratón le dijo hace días te dije que algún día podrías necesitarme tú, aunque te reíste pensando que era un diminuto ratón me dejaste escapar

Por lo tanto, quiero que sepas que aunque soy pequeño e insignificante comparado contigo soy muy agradecido

Moraleja: No hay que menospreciar al más débil, ya que por más pequeño e insignificante que sea, podemos necesitar su ayuda algún día.

Tenemos que ser generosos sobre todo con los más necesitados. Ningún acto de bondad queda sin recompensa.

 

Comprensión lectora

1.- ¿Qué estaba haciendo el león?

2.- ¿Donde habían construido la ratonera?

3.- ¿Qué le dijo el león al ratón?

4.- ¿Qué le pidió el ratón al león?

5.- ¿Cómo liberó el ratón al león?

6.- ¿Qué entendió el león?

Actividades

1.- Dibuja un león y un ratón y colorealos

2.- Escribe el nombre de cinco animales que más te gustan

Cuentos, fábulas, historias y oraciones para educar en casa y en el colegio

En belencribskids encontrarás los recursos necesarios para ayudar a tus hijos a mejorar en su formación de una forma divertida a través de cuentos, fábulas, historias y oraciones.

Todos los cuentos llevan sus actividades para facilitarte el trabajo así como algún valor o virtud para trabajar con ella.

 

La generosidad

La generosidad la podemos definir como una virtud y un valor positivo que puede asociarse a la caridad y la filantropía. De manera similar podemos decir que es un valor caracterizado por ayudar a los demás de un modo honesto sin esperar obtener nada a cambio.

En el caso de la fábula del león y el ratón podemos deducir, que el león es generoso porque no espera a cambio ningún favor por parte del ratón, por considerarlo un ser diminuto e insignificante.

Muchas veces juzgamos si alguien es generoso por lo que aporta a otra persona o institución. Pongamos un ejemplo: una persona a dinerada entrega una cantidad de dinero a otra persona o a una institución por esto decimos que esa persona es generosa. Sin embargo, esa aportación probablemente no le ha costado mucho esfuerzo. Probablemente, desconociendo el motivo del acto podíamos preguntarnos ¿ha sido generoso por reconocer una necesidad o por que otros lo admiren?

Ese acto será muestra de generosidad o no, de acuerdo con la intensidad con que se viva la virtud, la rectitud y el motivo por el que se ha realizado dicho acto.

Volviendo al cuento, en consecuencia, se podía decir que fue generoso relativamente ya que comerse un pequeño ratón no le aportaba una gran cantidad de alimento.

Podríamos hablar más bien de que el león fue compasivo que es un sentimiento que se manifiesta por la comprensión del sufrimiento de otro ser.

El león comprende el sufrimiento del ratón, que puede ser devorado, y trata de aliviarlo dejándolo libre.

Volviendo a la generosidad decíamos que era lo que nos impulsa a dar sin esperar recibir nada a cambio.

Decíamos que la generosidad la podíamos asociar a la caridad que es elevarla a rango de virtud y en este caso virtud teologal por la que amamos a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos por amor de Dios.

Basándonos en el cuento del león y el ratón podemos enseñar a los más pequeños, tanto en casa como en el colegio, el valor de la generosidad que es ayudar o compartir con quien lo necesita

Vosotros padres podéis ayudar a vuestros hijos a ser generosos de muchas formas aquí señalamos algunas:

  • Compartir, no solo lo que no necesitan, sino todo lo que tienen.
  • escuchar, que estén atentos a lo que dicen y sienten otras personas.
  • entender, que no hay nadie más importante que otra persona sea quien sea, todos son hijos de Dios.

Ejemplos prácticos de generosidad

  • Puedes realizar una donación económica a una persona o institución benéfica.
  • Puedes hacer donación de objetos: ropa, juguetes o libros…
  • Puedes hacer un voluntariado: Donando algo muy valioso: tu tiempo. En una ONG o lugar de Beneficencia.
  • Compromiso de cuidar el entorno natural o medio ambiente.
  • Mejora tus relaciones sociales

Te voy a dar una máxima que te servirá siempre: “Cuanto más pensamos en los demás, más felices somos, y cuanto más felices somos, más alegría podemos ofrecer a los demás”.

Se opone a la generosidad el egoísmo que es un excesivo amor a uno mismo desatendiendo el amor a los demás.

Te voy a darte unos rasgos para que sepas como va tu exceso de “ego”

  • No aceptas las críticas constructivas
  • Consideras que te mereces todo
  • Criticas a los demás por la espalda
  • Magnificas tus éxitos y logros
  • Tienes pavor a  fracasar
  • Evitas mostrar tus debilidades y vulnerabilidades
  • No escuchas a los que están en descuerdo contigo

Ahora te doy un consejo:

Deja de ser egoísta y da amor a los demás, así serás feliz. Sin generosidad, uno se condena a la soledad

 

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