Cuento de Navidad: Los pastorcitos de Belén

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En la cueva de Belén, la Virgen María dio a luz un Hijo y lo recostó en el pesebre entre el buey y el burro.

En esos momentos, uno de los pastorcitos que vigilaba el rebaño durante la noche, vio un gran resplandor y se acercó para ver de qué se trataba.

Se le apareció el Ángel del Señor. Él temeroso despertó a los otros pastores, que soñolientos preguntaron qué pasaba.

Ellos sintieron un gran temor, pero el Ángel les dijo:

«No temáis, porque os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor.  Y esto os servirá de señal: encontrareis a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre». 

Los pastorcitos se quedaron sin habla, no sabían qué hacer entonces junto al Ángel, apareció una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: 

«¡Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra a los hombres en los que Él se complace!

Cuando los ángeles desaparecieron de la vista de los pastorcitos se dijeron:

«Vayamos a Belén, y veamos lo que ha sucedido y lo que el ángel nos ha anunciado». 

 El pastorcito que primero vio al Ángel les dijo:

Llevémosle al recién nacido unos presentes.

Fueron rápidamente y al llegar a la cueva encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre.

Le presentaron los presentes y José preguntó 

¿Quién os ha informado?

El pastorcito les contó: Un ángel del señor nos lo ha comunicado y luego vimos miles y miles de ángeles cantando.

Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón. 

Después que hubieron contado esas cosas los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido.

 Una vez que los pastores se habían marchado a su trabajo, José le dijo a su esposa

María voy al pueblo y preguntaré si hay alguna casa para alquilar me duele mucho verte en este lugar que no es digno para el Niño ni para Ti. Nos sirvió de cobijo anoche, pero los días que estemos en Belén quiero que estéis en mejores condiciones.

María le contestó:

José no te preocupes, si Dios lo ha querido así será porque es lo mejor.

Si, pero la providencia también cuenta con nuestra iniciativa y eso es lo que voy a hacer. Además, tenemos que cumplir la ley de Moisés como en la de circuncidar al Niño y presentarlo en el templo para su rescate.

José se despidió de María y el Niño, cogió el burro y se marchó a Belén.

Después de muchas llamadas a puertas e investigaciones uno de sus lejanos parientes le dijo:

José tengo una casa que está ocupada por uno de mis hijos, pero hoy mismo se marcha por lo que puedes ocuparla.

José se lo agradeció y con gran alegría volvió a la cueva para comunicárselo a María.

Alégrate, María porque he encontrado una casa en el pueblo.

José le refirió a María lo ocurrido. Esa misma tarde ocuparon la casa.

Comprensión lectora

1.- ¿Dónde dio a luz la Virgen María?

A.- En su casa

B.- En una cueva

C.- En una choza

2.- ¿En que pueblo?

 A.- En Jerusalén

B.- En Nazaret

C.- En Belén

3.- ¿Qué vigilaban los pastores?

A.- El ganado

B.- El rebaño

C.- El establo

4.- ¿Quién se les apareció a los pastores?

A.- Los lobos

B.- Unos vecinos

C.- Un Ángel

5.- ¿Qué les dijo el Ángel?

A.- Despertar

B.- No temáis

C.- No os durmáis

6.- ¿Dónde estaba el Niño?

A.- En la cuna

B.- En el pesebre

C.- En la cama

Actividades

1.- Imprime y colorea este Ángel

2.- Adivina adivinanza:

Si hay una carrera en el mar, ¿Quién es el último en llegar?

3.- Acertijo:

¿Qué le dice un cero a otro cero?

Si no sabes las respuestas las tienes al final de página

Los Ángeles

¿Quienes son los Ángeles?: Son espíritus puros creados por Dios. Aunque no sabemos cuándo fueron creados. Si sabemos que todas las cosas, las que hay en el cielo y en la tierra las visibles y las invisibles fueron creadas por Él como nos recuerda San Pablo en la epístola a los Colosenses.

Nos dice el Genesis que cuando Dios hubo terminado la creación del mundo dijo que todas las cosas que había creado eran buenas.

Las visibles y las invisibles, lo material y lo espiritual.

Todos los ángeles fueron creados buenos “en gran manera”, pero después algunos, como el diablo, se rebelaron contra su creador y Él los castigó.

Los Ángeles son mensajeros de Dios y siempre están en el cielo, como dice san Mateo viendo el rostro de mi Padre que está en el cielo.

Su número es enorme como se refiere en el libro de San Juan en el Apocalipsis vio millones de millones de estos seres celestiales. Los Ángeles, al igual que cada hombre, es un individuo con sus nombres como el de Gabriel, Rafael, Miguel y tienen rasgos y oficios personales.

Son seres inteligentísimos, pero hay cosas que ni los ángeles ni los hombres conocen lo que quiere decir Jesucristo es que aunque los Ángeles tengan una inteligencia superior no tienen conocimiento infinito.

Los Ángeles como mensajeros

En el relato evangélico del anuncio del Ángel a los pastores nos indican que reciben las ordenes de dios para transmitir un hecho importantísimo.

Así aparece en muchas ocasiones anunciando acontecimientos trascendentes como cuando se le apareció el Ángel a Zacarías, a María y a José y a San Juan el evangelista revelándole lo que va a pasar en el futuro y que está escrito en el Apocalipsis.

Siempre traen la buena nueva y ejecutan la voluntad de Dios. Ellos serán los que acompañarán al Señor cuando venga a juzgar al mundo en el último día

Respuesta a la adivinanza: El delfín

Respuesta al acertijo: No somos nada

 

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