El nacimiento de Jesús. Cuento de Navidad

5
(1)

Allí se dirigieron y encontraron las cuevas como le había dicho el posadero.

José entró en una de ellas. Solo estaba ocupada por un buey que mansamente rumiaba la paja que comía de un pesebre.

Entonces José le dijo: María, ésta es espaciosa, espera un poco que la limpie.

Limpió lo mejor que pudo aquel lugar, puso una manta en el suelo y acompañó a María para que se echara sobre ella.

Bajó todos los enseres que llevaban sobre el burro y a éste lo puso junto al buey a que comiera del pesebre.

La noche cayó y una luna llena apareció por detrás de las lomas inundando con su luz argenta todo el paraje.

Después de coger leña José dijo: María voy a encender un fuego con estos troncos que he encontrado en los alrededores

Gracias José, este calor se agradece.

Por lo tanto José dijo: María voy a buscar un poco más de leña para que no se apague el fuego.

María que se encontraba echada en la manta junto al fuego le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en el pesebre.

José que se encontraba recogiendo leña al escuchar el llanto de un niño entró a toda prisa en la cueva y vio como María colocaba al Niño en el pesebre y el buey y el burro lo miraban con sus grandes charolados ojos.

Comprensión lectora

1.- ¿Qué encontraron?

1.- Un portal

2.- Una cueva

3.- Una casa

2.- ¿Quién se lo había dicho?

A.- Un pariente

B.- Un amigo

C.- El posadero

3.- ¿Qué había en la cueva?

A.- Una mula

B.- Un buey

C.- Una oveja

4.- ¿Dónde puso  san José al burro?

A.- En la puerta

B.- Junto al establo

C.- Junto al buey

5.-¿Qué hizo José?

A.- Encender fuego

B.- Hacer la comida

C.- Hacer la colada

6.- ¿Donde colocó María al Niño?

A.- En una cuña

B.- En un pesebre

C.- En la cama

Actividades

1.- Imprime y colorea este nacimiento

Maestros de Corazón: Figuras para colorear (Belén,nacimiento,natividad,navidad) III

2.- Adivina adivinanza:

Sin mí no tendrías pan, ni pasteles, ni empanada.
Nazco verde y estoy dorado por los días de San Juan.

3.- Acertijo:

¿Cuál es la estrella que no tiene luz?

Si no sabes las respuestas las tienes al final de página.

La espera de un nuevo miembro de la familia.

Lo mismo que ocurriría en la familia de Nazaret sucede en la inmensa mayoría de los matrimonios.

La Virgen, una muchacha joven, iba a tener la experiencia de ser madre, aunque fuera de una manera singular y única.

Vivir la experiencia de ser padre o madre por primera vez, es una nueva etapa que marca la vida del matrimonio.

Los hijos no vendrán con un manual de instrucciones bajo el brazo.

Los esposos deben ser conscientes de que todos los bebés son diferentes y únicos, de la misma forma que lo son cada padre y cada madre, así como las relaciones que se establecen entre ellos.

Así pues, la llegada de un bebé suele provocar que los nuevos padres se hagan muchas preguntas: ¿Cómo será la nueva vida con una criatura?

Por tanto, la llegada de un bebé implica muchos cambios en el ritmo de vida de un matrimonio.

Lógicamente la llegada de un hijo,  llena de alegría a los padres, aunque, en ocasiones, se pueden sentir desbordados ante los nuevos retos.

Hay una serie de preguntas que se hacen los padres primerizos: ¿Qué le pasa cuando llora? ¿Tiene hambre o sueño? ¿Y si se pone enfermo? ¿Sabré lo que le pasa? ¿Cómo lo aseo? ¿Sabré hacerlo?…

Todas estas dudas son normales y no hay que angustiarse ya que se está viviendo una nueva situación y hay que adaptar el estilo de vida a las características del nuevo hijo para cuidarlo con afecto y paciencia.

Antes de que llegue el bebé, los padres suelen tener todo el material necesario, ropa, pañales, cuna y otros objetos que el bebé necesite, preparado

Por ello es habitual que los padres piensen mucho en cómo será el hijo y la vida con él.

También conviene señalar, que en el momento del nacimiento a veces no se poden poner en práctica muchas de las ideas que se habían planeado durante el embarazo, como le ocurría a la Virgen, que tuvo que dar a luz en unas penosas circunstancias

Por ello, es importante no sentirse decepcionados si no se puede llevar a cabo todas estas cosas que tanto se desean al principio.

Toda la vida de María está penetrada de una profunda sencillez. Ser madre del Redentor lo realizó siempre con naturalidad como hacen la inmensa mayoría de las madres que van a tener un hijo.

Ella preparó los pañales y la ropa con un cariño inmenso, en ningún momento alardea de sus especiales privilegios.

La Virgen y San José, dentro de las excepcionales circunstancia, se sintieron felicísimos.

Repuesta a la adivinanza: El trigo

Respuesta al acertijo: La estrella de mar

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 1

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *