El emú y el koala. Un cuento australiano con moraleja

0
(0)

Hace millones de años la Tierra era un paraíso. Las aves del cielo, los animales terrestres y los del mar, vivían despreocupados y felices.

El mundo era muy grande y podían permitirse el lujo de jugar y construir sus hogares donde les apetecía. También había comida abundante para todos

Como había espacio de sobra y alimentos para todos, nadie se quejaba y todos se llevaban muy bien.

Pero un día, nadie sabe por qué razón, empezaron a discutir unos con otros. Y y surgieron peleas.

Al final, acabaron todos enfrentados y faltándose al respeto. La situación se volvió insostenible.

El tiempo fue pasando y poco a poco, a base de conversaciones, acuerdos y buenas maneras, las disputas terminaron y por fin la armonía regresó a la Tierra.

La reconciliación

¡Había llegado la hora de que todos los animales se reconciliaran y volvieran a ser amigos!

Bueno… aunque, no todos se esforzaron por arreglar las diferencias, porque en Australia, un animal muy orgulloso, seguía en pie de guerra.

Se trataba de un emú, ave parecida al avestruz, que se consideraba muy superior a los demás.

Un día hablando con un koala le decía: Tiene que haber líderes que manden sobre el resto de la fauna y creo que somos las aves quienes deberíamos ostentar ese poder

El koala abrió los ojillos y sin mucho interés, le preguntó:

– Ah, ¿sí?… ¿Y eso por qué? ¿Por qué debéis ser las aves las que ejerzáis el liderazgo?

– Sencillamente porque las aves somos rápidas, inteligentes, expertas cazadoras y además, sabemos volar ¿Quién puede superar eso?

El koala, que era un ser más bien lento y con pocos reflejos, tardó en contestar.

– En cuanto a que sois muy completas, no te falta razón, pero opino que…

El emú le cortó y dejó al pobre koala con la palabra en la boca y continuó con su perorata.

Mírame bien, te habrás fijado que, de todas las aves, los emús somos las más grandes, e inteligentes. ¡El mando nos corresponde a nosotros! ¡Los emús debemos gobernar el mundo!

 

La vanidad del emú

El koala nunca había visto un animal tan vanidoso y engreído.

Iba a pararle los pies cuando, de repente, vio que el emú que estaba tan lleno de orgullo comenzó a inflarse de forma descontrolada hasta convertirse en un ave enorme y patosa.

¡Se había vuelto tan grande y pesado que sus alitas no consiguieron levantarle un palmo del suelo!

En un momento, toda su agilidad que tenía desapareció y su aspecto era el de un animal desproporcionado y torpe.

Al verse así comenzó a llorar y a gritar, pero no sirvió de nada: jamás volvió a su tamaño original.

El koala, asustado, trepó por un eucalipto y decidió no moverse de allí nunca más.

Desde entonces, como cuenta esta leyenda, los emús sueñan con volar, pero siempre fracasan en el intento;

Y en cuanto a los koalas, se han adaptado a la tranquila vida en las copas de los árboles, y prefieren observar a los emús desde lo alto para que no les den la tabarra con sus pretensiones de liderazgo.

Moraleja: no intentes ser nunca quien no eres, ni presumas de aquello que careces, o te quedarás solo.

Comprensión lectora

1.- ¿Cómo era la tierra hace millones de años?

A.- Muy grande

B.- Un paraíso

C.- Montañosa

2.-¿Como vivían todos los animales?

A.- Preocupados

B.- Pensativos

C.- Felices

3.- ¿Dónde vivía el emú?

A.- En América

B.- En Australia

C.- En la Pampa

4.- ¿Quién decía que debería ostentar el liderazgo?

A.- El león

B.- Los emús

C.- Los koalas

5.- ¿A quien se parece el emú?

A.- A un canguro

B.- A un avestruz

C.- A un pavo

6.- ¿Qué hizo el koala?

A. Salir corriendo

B.- Subirse a un árbol

C.- Trepó a un eucalipto

Actividades

Adivina adivinanza

Oro parece, plata no es; el que no lo adivine, bien tonto es.

Acertijo

Muchas damas en un castillo, todas visten de amarillo.

Muchas damas en un castillo, todas visten de amarillo.

Si no sabes las respuestas las tienes al final de página

Repuesta a la adivinanza: El plátano

Respuesta al acertijo: La naranja

 

«Ser uno mismo en el emú y el koala»

A los niños, para reforzar su personalidad, le decimos “se tú mismo”.

Vivimos en una época donde la autenticidad, el “ser tú mismo” es el tópico consejo para la vida.

La autenticidad significa borrar la división entre lo que tú crees firmemente en tu interior y lo que le muestras al mundo exterior.

No todas las personas quieren vivir vidas auténticas, ser lo que son, quieren ser distintos.

Pero para ser feliz de verdad debes ser honesto contigo, vivir tus propios sueños y sentirte orgulloso de lo que te hace único.

El mundo actual está lleno de estándares o estereotipos que intentan marcarnos un sendero, pero la mayoría de ellos no son realistas.

Por ello, lo mejor es que aprendamos a estar cómodos con nosotros mismos, descubrir nuestras potencialidades y aceptarnos como somos intentando mejorar en aquello que podamos.

Piensa que siempre habrá alguien más inteligente, más fuerte que tú. Pero también las hay con cualidades menos afortunadas.

Por lo tanto, en lugar de compararte con otros, revisémonos interiormente y descubramos nuestro potencial.

 

 

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *