El aprendiz de calígrafo y su abuelo. Cuento chino

En este cuento de origen chino podrás descubrir que hay que ser constante y buscar la perfeción personal. Te anímo a que lo leas y saca un propósito: ser constante.

Desde BelenCribs queremos ayudarte y para ello te hemos preparado varias fábulas para entretenerte y colaborar contigo en la educación de tus hijos o alumnos. Junto con las fábulas, también, te traemos ejercicios de comprensión lectora y otras actividades que puedes realizarlas con los niños.
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Nombre del cuento:El aprendiz de calígrafo y su abuelo

En un pequeño pueblo de China junto al río Amarillo, vivía Liang, un joven aprendiz de calígrafo. Una noche, mientras practicaba sus trazos, escuchó un susurro detrás de él.

—Joven Liang… ¿por qué tiemblan tus manos?

Liang se volvió y vio una figura luminosa. Era el espiritu de su abuelo Lin

—Mis manos tiemblan porque… nunca logro que un carácter salga perfecto.

El abuelo tomo el pincel pincel y dijo.

—En nuestra tradición, la perfección no está en el trazo, sino en el espíritu que lo guía.

Liang frunció el ceño y dijo:

—Pero mi maestro dice que cada línea debe ser exacta como el vuelo de una grulla.

—La grulla también se equivoca cuando aprende a volar. Pero sigue intentándolo.

El abuelo Lin

Entonces el el abuelo Lin lanzó una luz cálida sobre el papel, y el carácter que Liang había escrito brilló suavemente y perfecto.

—Tú has puesto tu corazón aquí. Eso ya es suficiente para que este carácter viva.

Liang parpadeó, sorprendido.

—¿Viva? ¿Que quieres decir?

—Mira, cada palabra sincera tiene un espíritu propio. No busques la perfección en general… busca la tuya.

El abuelo comenzó a desvanecerse como bruma al amanecer.

—¡Espera! ¿Te volveré a ver?

—Siempre que escribas con el alma… estaré en tu lado.

Y cuando desapareció, Liang miró su pincel. Sus manos ya no temblaban.

Moraleja: La constancia es una virtud que adquieres cuando buscas la perfección personal.

El vídeo del cuento: El aprendiz de calígrafo y su abuelo. Cuento chino

 

Ejercicio de comprensión lectora.

{Quiz}
Si lo prefieres, aquí te dejamos todas las preguntas para que lo imprimas y practiques en casa o en el cole.

1.- ¿Junto a que río estaba el pueblo?
A.- Rio Azul
B.- Rio Blanco
C.- Rio amarillo
2.- ¿Cómo se llamaba el niño?

A.- Lio
B.- Lian
C.- Liang
3.- ¿De qué era aprendiz?

A.- De jardinero
B.- De bolígrafo
C.- De calígrafo
4.- ¿Quién se le apreció?

A.- Su tío
B.- Su abuelo
C.- Un amigo
5.- ¿Por que le temblaban las manos?

A.- Porque quiere escribir bien
B.- Porque nunca logro que un carácter salga perfecto.
C.- Porque su abuelo lo enseñó
6.- ¿Donde estaba la perfeción?
A.- En el trazo
B.- En el espíritu del trazo
C.- En el grosor de la letra

Actividades.

1.- Adivina adivinanza:

Te la digo, te la digo, te la vuelvo a repetir, te la digo veinte veces y no me la sabes decir. ¿Qué es?

2.- Acertijo:

Si soy joven, joven quedo. Si soy viejo, viejo quedo. Tengo boca y no te hablo. Tengo ojos y no te veo. ¿Quién soy?

Las soluciones al final de la página

En BelenCribs encontrarás muchas fábulas, cuentos infantiles e historias dedicadas a los niños y a su formación en valores. Entra en las secciones y visita el cuento que más te guste. También podrás realizar las actividades que te hemos preparado:

 

¿Qué nos enseña El aprendiz de calígrafo y su abuelo?

La constancia es la virtud de la perseverancia y firmeza para mantener el esfuerzo continuo hacia una meta, superando obstáculos, cansancio y desánimo, lo que permite alcanzar objetivos a largo plazo mediante la disciplina y la repetición de acciones, creando hábitos sólidos y dando fruto a los esfuerzos. Es fundamental para el éxito en cualquier área de la vida y se cultiva con fuerza de voluntad, completando lo que se empieza y no dejándose llevar por la tentación de abandonar.

Toda meta requiere de esfuerzo y de trabajo continuado; de algo que llamamos perseverancia, sin ella es imposible tener resultados.

Así, la constancia es plataforma de otras virtudes -voluntad, paciencia, tenacidad, firmeza, laboriosidad, reciedumbre- y es necesaria para crecer a nivel espiritual, humano, social, intelectual, deportivo… Quien es constante tiene facilidad para triunfar, porque se habitúa a la lucha diaria que implica esta virtud, dispuesto a vencer las dificultades e inclusive vencerse a sí mismo.

¿Cómo te puede ayudar El aprendiz de calígrafo y su abuelo?

Cuántas ideas, empresas, negocios, propósitos, proyectos de vida y buenas intenciones naufragan por falta de constancia. Toda meta requiere de esfuerzo y de trabajo continuado; de algo que llamamos perseverancia, sin ella es imposible la consecución de resultados en cualquier campo de la vida.

Por tanto, la constancia es la permanencia en una meta que se traza con el objetivo de culminarla con éxito. Es la virtud con la cual conquistamos las metas que nos proponemos y nos brinda las posibilidades de éxito. En este camino es natural que aparezcan tropiezos, pero la constancia es esa fuerza que supera el cansancio y el desánimo para continuar la lucha. Asimismo, esta virtud provee la determinación y la seguridad para identificar claramente el objetivo a conseguir y conservar la firmeza.

Vivir la constancia significa adquirir retos y cumplirlos, llevar a cabo las ideas, no cambiar de decisión ante el primer aprieto, terminar lo que se comienza, no dejar las cosas para después, no desalentarse ante las dificultades, saber esperar, hacer las cosas bien de principio a fin y mantener el máximo esfuerzo durante todo el tiempo.

Reflexión sobre El aprendiz de calígrafo y su abuelo

Si un edificio no se construye de la noche a la mañana, hace falta una buena dosis de voluntad, muchas horas de empeño y una porción de sacrificio para ver una obra culminada. Lo mismo ocurre con los propósitos personales:

En la formación de la constancia es imprescindible contar con una voluntad fuerte que se acera con el sacrificio personal, no sólo con grandes y aislados sacrificios, sino con pequeños actos de dominio de sí continuados, puestos día tras día, hasta formar sólidos hábitos de conducta. Quien quiere seguir, por ejemplo, un eficaz régimen alimenticio, no estará todo un día sin comer, y al día siguiente, va a consumir el doble. Es necesario hacer pequeñas renuncias continuadas a lo largo de un periodo suficientemente largo para obtener resultados.

La virtud de la constancia es tal vez la única vía para alcanzar los frutos y una vez se obtienen, la satisfacción recompensa todo esfuerzo realizado, puesto que se ha demostrado a sí mismo que se poseen capacidades tal vez desmeritadas, adicional a esto, se han liberado ataduras que impedían avanzar.

Por tanto, cada uno de nosotros ha ideado su propia cima, llámese desarrollo personal, espiritual, intelectual… y debe valerse de la constancia para conquistarla. Veamos por ejemplo la vivencia de esta virtud en el matrimonio, la cual consiste en nutrir esta relación de forma permanente, con el mismo esmero y entusiasmo de los primeros años de casados. Similar ocurre con el proyecto educativo de los hijos, ¡sí que requiere perseverancia!, para hacer de ellos seres humanos rectos e integrales.

Respuesta a la adivinanza: La tela.

Respuesta: El retrato.

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