La astucia de Virgilio. Una historia del poeta romano Virgilio

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¿Te has preguntado alguna vez cuando lees una fábula, leyenda o cuento en que te puede ayudar en tu vida?. Si dudas sigue leyendo está fábula encontraras, tal vez, una solución a lo que estás buscando.

No importa la edad que tengas; una fábula como una parábola te marca un camino que puedes seguir.

Desde BelenCribs queremos ayudarte y para ello te hemos preparado varias fábulas para entretenerte y colaborar contigo en la educación de tus hijos o alumnos. Junto con las fábulas, también, te traemos ejercicios de comprensión lectora y otras actividades que puedes realizarlas con los niños.

La astucia de Virgilio

Se cuenta que a Virgilio, poeta romano y autor de grandes obras como la “Eneida” hizo un entierro a una mosca. Se gastó mucho dinero para el entierro de la mosca que, decía él, había sido su fiel mascota.

El cortejo fue acompañado por más de cincuenta músicos y plañideras que lloraban.

El cadáver fue depositado en un pequeño mausoleo construido en medio de las tierras propiedad de Virgilio.

En la pequeña lápida escribió el siguiente epitafio: “MVSCA. Sit tibi vrna levis et molliter ossa quiescant”, o sea, “Mosca. Te sea leve esta urna y descansen en ella tus huesos”.

Se sirvieron exquisitos vinos y manjares después del entierro y Virgilio recitó sentidos poemas sus amigos.

Muchos criticaron al poeta, dijeron que estaba loco de remate. Desconocían el plan pensado por el poeta. Al morir Julio Cesar, se había formado un segundo triunvirato entre Marco Antonio, Octavio y Lépido. Quienes pensaban emitir un decreto para expropiar las tierras de terratenientes para repartirlas a los soldados.

Solo se exceptuarían los terrenos en los que hubiera tumbas (no se decía que tuviera que ser de personas), pues eran terrenos sagrados. Virgilio, enterado del peligro sobre sus tierras, se apresuró para hacer un entierro público y notorio de su querida “Mosca”, para que todos supieran que sus tierras ahora eran sagradas y a salvo de la expropiación.

Su plan surtió los efectos deseados.

Moraleja: Muchas veces se critica sin saber las causas de cierto comportamiento.

Comprensión lectora

1.- ¿Quién era Virgilio?

A.- Un actor

B.- Un farsante

C.- Un poeta

2.- ¿De que nacionalidad era Virgilio?

A.- Española

B.- Romana

C.- Francesa

3.- ¿Qué escribió Virgilio?

A.- La vida es sueño

B.- La Eneida

C.- El Quijote

4.- ¿A quién le hizo el entierro?

A.- A su perro

B.- A su caballo

C.- A una mosca

5.- ¿Dónde enterró el cadáver?

A.- En una caja

B.- En un mausoleo

C.- En la tierra

6.- ¿Qué pensó mucha gente de Virgilio?

A.- Que era un genio

B.- Que estaba loco

C.- Que sabía recitar

Test de ortografía. La astucia de Virgilio

1. gast_

 
 

2. aco_pañado

 
 

3. l_pida

 
 

4. e_quisitos

 
 

5. le_e

 
 

Actividades

1.- Adivina adivinanza:

Mucho correr, mucho fregar y a sus hermanas trajes planchar pero, al final, ya lo verás, en el palacio, se casará. ¿Qué cuento es?

2.- Acertijo:

Era un animal feroz, hasta pintarlo de rosa; ahora nos divierte mucho; lo feroz… ya es otra cosa. ¿Qué animal es?

Si no sabes las respuestas las tienes al final de página

¿Cuál es la moraleja de la fábula de la astucia de Virgilio?

La moraleja que sacamos de esta historia tipo fábula es que muchas veces se critica sin saber las causas de cierto comportamiento.

Podemos pensar que la crítica forma parte de la vida. No podemos satisfacer a todo el mundo, aunque lo intentemos. En muchas ocasiones, cuando alguien comenta nuestras acciones o decisiones, tenemos la tentación de defendernos.

¿Por qué lo hacemos? Para evitar la crítica, por ejemplo: Cuando exponemos un proyecto a un compañero nos explica los problemas que surgieron en ese caso con anterioridad nos incomoda porque lo entendemos como un ataque personal o como una falta de reconocimiento a nuestro esfuerzo.

Lo mismo sucede cuando entregamos un texto que hemos redactado y alguien nos advierte de sus errores.

¿Cómo te puede ayudar la moraleja de la fábula de la astucia de Virgilio?

La crítica nos molesta, pero es necesaria si queremos lograr mejorar lo que hacemos.

Efectivamente hay algunas críticas que son nocivas y dañan. Otras, en cambio, son constructivas y nos ayudan a crecer. Veamos qué características deben tener las críticas constructivas:

Reflexiones sobre la moraleja de la fábula de la astucia de Virgilio.

Se centran en el contenido y no va contra la persona. Debemos centrarnos en el contenido o en la forma, pero no en la persona. Si no, quien recibe el comentario lo considerará un ataque y tendrá motivos para estar molesto.

No se pueden realizar críticas de manera acalorada, jocosa o sarcástica. Es decir, debemos cuidar la manera de exponer nuestros comentarios para no ofender a quien está enfrente.

No es necesario ofrecer la solución. La persona que realiza una crítica no tiene la obligación de ofrecer una solución. A pesar de ello, su opinión es muy valiosa porque nos advierte del problema.

No confundir crítica con queja. La diferencia entre la queja y la crítica constructiva es la intención: la queja no moviliza a la acción. Sin embargo, la crítica constructiva anima a buscar soluciones.

Por eso es tan importante rodearse de buenos críticos constructivos. De ellos depende seguir avanzando.

 

Repuesta a la adivinanza: la Cenicienta

Respuesta al acertijo: La pantera rosa

 

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